Numerosos atractivos culturales enriquecen la región. En Les Éboulements, puedes visitar el molino señorial que data de 1790, aún en funcionamiento hoy en día, y seguir el sendero patrimonial de la Seigneurie. Muchos artistas han elegido establecerse allí y abrir sus estudios a los entusiastas del arte.
En Saint-Joseph-de-la-Rive, te esperan varios descubrimientos: la Papeterie Saint-Gilles, un economuseo que produce papel de lujo utilizando métodos tradicionales; el Museo Marítimo de Charlevoix, que, a través de sus goletas, edificios y exhibiciones, narra la rica historia marítima de Charlevoix; y los Santons de Charlevoix, donde los artesanos elaboran pequeñas figuras de terracota pintadas a mano.