Victor-Lévy Beaulieu afirma que, si llegó a ser escritor, editor, polemista y dramaturgo, se lo debe a su infancia en Trois-Pistoles, donde escuchó las primeras historias de su vida. Desde entonces, la comunidad ha cambiado mucho, pero sigue siendo tan acogedora como siempre, «como un atardecer que tiñe de rojo el paisaje», y tan entretenida «como el ir y venir de las grandes mareas» a lo largo del río San Lorenzo.
En bicicleta
Los ciclistas recorrerán un tramo de la Route Verte, a menos que prefieran dejar la bicicleta a un lado para visitar la Île aux Basques, un extraordinario refugio de aves marinas situado justo frente a la costa.
Para encontrarse con los habituales del lugar…
Vale la pena ir a Trois-Pistoles para hacer una parada en la famosa Cantine d’Amours, participar en el intrigante Festival de Pelota Vasca o escuchar los relatos tradicionales narrados en la antigua herrería durante el fin de semana de Acción de Gracias.